«No tiene mucho sentido que hablemos de eficiencia digital cuando en Lexnet hay que presentar documentos en papel»

Segunda parte de la charla que mantuvimos con Ignacio López Chocarro, Procurador y Socio Director de la firma Anzizu, López y Castellanos Procuradores. Si quieres acceder a la primera parte, titulada «Si los Procuradores sólo queremos ser meros tramitadores, no tenemos futuro», pincha en el enlace. ¡Prometemos que te encantará!

Los Procuradores sois expertos en derecho procesal, también conocéis muy bien los juzgados en los que desarrolláis vuestra profesión, y por supuesto a sus funcionarios. Estoy pensando en voz alta: ¿es la Procura una especie de microherramienta de analítica jurisprudencial predictiva? Es decir, ¿podéis proporcionar una información valiosa sobre la estrategia procesal a seguir por parte del abogado?

Somos una especie de torre de control, como los ojos del abogado y de nuestros clientes en juzgados y tribunales. Si comparamos dos tribunales diferentes de un mismo partido judicial, los procuradores podemos prever que el Magistrado de uno seguramente va a dirigir la audiencia previa de una forma diferente al del otro. O que a la hora de exigir los requisitos previos para aportar una prueba pericial va a tener una opinión distinta a la de otros Magistrados. La importancia del Procurador reside en su proximidad a los tribunales. Como expertos en derecho procesal hemos de ser capaces de dar una visión al abogado de cómo o cuál va a ser la mejor estrategia procesal a plantear en un procedimiento ante un determinado juzgado.  

Los procuradores somos una especie de torre de control, somos los ojos del abogado y de nuestros representados en juzgados y tribunales

Han aparecido recientemente dos novedades normativas que están suscitando cierta controversia y nos gustaría conocer tu opinión sobres su impacto y alcance. Empecemos por el Anteproyecto de Ley de Medidas de Eficiencia Digital del Servicio Público de Justicia, que por otra parte no contempla en la composición del Comité a los Consejos Generales de la Abogacía y la Procura.

Ese Anteproyecto de Ley parte de una premisa equivocada, de que el escenario papel ya está superado. Esto no encaja con la realidad de la inmensa mayoría de juzgados y tribunales. Y además, como comentas, se habla mucho de consenso pero no se cuenta con los Consejos Generales de la Abogacía y de la Procura, como tampoco lo hacen con los Graduados Sociales, muy importantes en la jurisdicción laboralUna de las claves del Anteproyecto y que aparece en la Exposición de Motivos es la palabra coordinación, que es muy difícil de aplicar en el ámbito de la Justicia. Tenemos que convivir con diferentes sistemas operativos y debemos conseguir que todos estos sistemas sean interoperables entre ellos, sino cualquier futura reforma estará condenada al fracaso.

El Anteproyecto de Ley de Medidas de Eficiencia Digital del Servicio Público de Justicia parte de una premisa equivocada, de que el escenario papel ya está superado. Esto no encaja con la realidad de la inmensa mayoría de juzgados y tribunales

La Administración de Justicia en España es una especie de Torre de Babel. Los jueces dependen del Consejo General del Poder Judicial, los Letrados de la Administración de Justicia dependen del Ministerio, los funcionarios lo hacen de las Comunidades Autónomas con competencias adquiridas y luego estamos profesionales como la abogacía y la procura. Sin la coordinación mencionada va a ser imposible cambiar el paradigma de la Administración de Justicia que está en situación de SOS y necesita una reforma que no puede esperar más tiempo. Tenemos un modelo de oficina judicial del siglo XIX: apenas hay juzgados en donde se ha implementado el nuevo modelo de oficina judicial creado en 2003 sin que tampoco se haya visto mejora alguna, sino que incluso en muchos casos ha sido un verdadero fracaso.

La otra novedad normativa se refiere a la Ley 15/2021 sobre el acceso a las profesionales de Abogado y Procurador de los Tribunales…

La Ley aborda la reforma de tres aspectos fundamentales: el Máster de Acceso unificado, las sociedades profesionales y la cuestión de los aranceles. Empiezo por la última porque es la que afecta directamente a nuestros bolsillos, aunque personalmente creo que la más importante es la relativa al Máster de Acceso. El Ministerio de Justicia teóricamente limita el arancel, porque tampoco queda muy claro, a un máximo de 75.000 euros por asunto, cuando antes era de 300.000 euros.  La discusión no obstante es si esa cantidad es por asunto o por instancia, aunque realmente se van a dar muy pocas situaciones en las que un procurador pueda facturar ese máximo de 75.000 euros. La norma da a entender, siguiendo el Auto del TS del 15 de marzo de 2017, que ese máximo comprende a todas las instancias de un mismo asunto. 

Podía parecer exagerado que un procurador cobrase 300.000 euros, aunque en determinados procesos complejos, de elevadísimas cuantías, en donde se asumen importantes responsabilidades creo que sí se puede entender.  Actualmente, nos podemos encontrar con pleitos de cuantías absolutamente astronómicas, de hasta 1.000 millones de euros, cuando no más; hay pocos pero los hay…. Qué procurador va a aceptar la representación en un pleito con una responsabilidad tremenda en el que un error suyo puede arruinarle la vida, ya que los seguros de responsabilidad civil apenas pueden llegar a cubrir un 1% de tales cantidades.  Tendremos que pactar con nuestros clientes una posible limitación de responsabilidad, que desde el prisma legal sería muy discutible? Está claro que el Ministerio de Justicia no ha tenido en cuenta esa situación a la hora de limitar nuestro arancel.

Respecto a la Ley de Sociedades Profesionales, se reforma y ahora se permite el hecho de que en una misma sociedad pueden ser socios profesionales abogados y procuradores. No debería ser ningún problema si se respetan los respectivos códigos deontológicos, tal como indica la Ley. ¿Dónde puede estar el peligro? Los procuradores tenemos una relación mucho más próxima y objetiva con el Tribunal, y estamos casi más obligados con el órgano judicial -como estrechos colaboradores de la Administración de Justicia- que con nuestro cliente.  Y ahí es donde se pueden producir determinados conflictos de intereses, cuando en un mismo despacho hay un abogado y un procurador compartiendo el mismo asunto. Otro riesgo es que los despachos de abogados empiecen a contratar a procuradores a sueldo y sin ser socios, y de este modo se pervierta el sentido de la norma. No obstante, estoy seguro de que la mayoría de firmas legales querrá seguir contando con su procurador de confianza y con experiencia, sin que les resulte beneficio alguno de tener a otro en nómina, que insisto, sería pervertir el sentido de la reforma.

Y terminando con el Máster de Acceso, si bien es cierto que el redactado de  la Ley ha mejorado tras su paso por el Senado, me parece muy preocupante que por ejemplo el que opte por el Máster de Acceso a la Procuraduría pueda no ser formado por un Tutor Procurador, teniendo en cuenta que el TC ha establecido que tanto la abogacía como la procura son ejes fundamentales para garantizar la tutela judicial efectiva. Además, se pueden producir desigualdades en los tribunales examinadores al dejar prácticamente aislados a los procuradores con una participación mínima, lo que carece de sentido alguno. Si queremos tener en el día de mañana buenos procuradores, perfectamente formados, la Ley, tal y como ha sido aprobada, es muy perjudicial, no sólo para nosotros, sino principalmente también para el justiciable. Nuestra profesión no está nada satisfecha con el texto finalmente aprobado. Según el Ministerio de Justicia es una imposición de Europa por el famoso Europilot que tenía abierto frente al Reino de España desde el año 2011, pero creo que se podría haber redactado mucho mejor sin incumplir las exigencias de Bruselas. Confiemos que la realidad de nuestro día a día confirme la necesidad de revisar la Ley tal y como ha sido aprobada.

Cambiemos de tercio, Ignacio. Me gustaría saber tu opinión sobre qué debe hacer la Procura para hacer más atractiva esta salida profesional a la generación Z legal.

Creo que la Procura es la gran desconocida por los estudiantes de Derecho de España. Cuando impartí charlas y clases en diferentes Universidades, algunas de la cuáles coincidieron con mi mandato como Decano del ICPB, me llevé muchas sorpresas porque los asistentes me trasladaban, casi indignados, su desconocimiento acerca de nuestra profesión; el hecho de que nadie o muy pocos les hubiesen hablado de lo que hacemos y del importante papel que jugamos dentro del complejo engranaje de la Administración de Justicia.  Uno de los ejemplos más claros fue la grata experiencia de poder impartir conferencias a los alumnos de la Escuela Judicial sobre el papel del procurador. Sus alumnos se sentían huérfanos porque nadie les había hablado de nuestra figura. En este sentido tengo que destacar que recientemente los alumnos de la actual promoción de la Escuela Judicial han empezado a hacer prácticas en despachos de procuradores. Y te puedo asegurar que su experiencia ha sido muy positiva, y han quedado sorprendidos no sólo por la trascendencia de lo que hacemos, sino por lo complejo que resulta el día a día en un despacho de procuradores, con las importantes responsabilidades que se asumen en esa “Torre de control” que gestiona cientos de procesos.

Si queremos tener en el día de mañana buenos procuradores la Ley 15/2021, tal como está redactada, es muy perjudicial, no sólo para nosotros, sino especialmente también para el justiciable

Estamos hablando de los futuros, inminentes, jueces…

Pues sí, para ellos ha sido muy importante conocer quién es y qué hace un procurador. Volviendo a tu pregunta de la generación Z, el problema es que ignoran que existe esa salida profesional de la Procura.  Aconsejo a los estudiantes que se informen, que ser procurador es una salida profesional tan válida como cualquier otra, que pueden ser expertos en derecho procesal, ayudar mucho a los abogados y a la Administración de Justicia, convirtiéndose en un operador jurídico esencial. Los jueces y los letrados de la Administración de Justicia son los primeros que agradecen la presencia de un procurador, especialmente en la Jurisdicción civil y la contencioso-administrativa.  Animaría a los Decanos de los Colegios de Procuradores y a los Consejos Autonómicos así como a nuestro Consejo General a hacer una apuesta total por acceder a las universidades para que conozcan la figura del procurador.

¿Crees que el potente vínculo de la Procura con la tecnología puede resultarles atractivo?

Absolutamente atractiva, pero sin duda debemos empezar por hacer atractivos los Máster de acceso a la Procura, algo que la nueva Ley nos ha puesto muy difícil. Pero insisto, sobre todo es  esencial que nos acerquemos nosotros a los alumnos, y no al revés, para explicarles que somos un operador jurídico imprescindible dentro de la Administración de Justicia.

Ignacio, las subastas online de los procuradores han sido elegidas por Expansión Jurídico como una de las 8 principales innovaciones de los colegios profesionales…

Las subastas online a través del BOE al principio nos generaron muchísimos problemas, porque teníamos que estar alerta toda la noche. Sin duda se ha ido mejorando, y como dices nuestro Consejo General ha creado una plataforma muy moderna de subastas judiciales, que está dando muy buenos resultados para la propia Administración de Justicia. Pero por ejemplo cuando ves el Anteproyecto de Reforma de la Ley Concursal, parece que se quiera dar marcha atrás y volver a la subasta propiamente judicial a través del BOE y no a la utilización de plataformas de terceros, que me parecen muy importantes para, por ejemplo, liquidar la masa activa en procesos concursales.

Animaría a los Decanos de los Colegios de Procuradores y al Consejo a hacer una apuesta total por acceder a las universidades para que conozcan la figura del procurador

Sigamos por esta ruta techie, Ignacio. Uno de los pilares del perfil tecnológico de la Procura es la implantación del expediente judicial electrónico.

El expediente judicial electrónico es la herramienta básica para el futuro, para que podamos intercomunicarnos los operadores jurídicos. Hay un mantra que no comparto en absoluto, y es ese que dice que hay que acercar la Justicia a los ciudadanos. Me explico; si caigo enfermo, lo que quiero es llegar al Hospital y encontrarme a los mejores profesionales y con los mejores medios. Con la Justicia pasa lo mismo. El expediente judicial electrónico (la mayoría de procuradores ya disponemos de este  sistema mediante servicios de “consulta on line” 24 horas para nuestros clientes) permite acercar al ciudadano a sus expedientes judiciales, y esa transparencia me parece lógica en una sociedad del siglo XXI. Pero si ello significa que el justiciable tenga que interrelacionarse con el tribunal, es quererle trasladar unas responsabilidades para las que no está preparado. Para eso ya están los procuradores, abogados y en lo laboral, los graduados sociales. Lo que hay que hacer es, además de que la Justicia sea más accesible y entendible a los ciudadano, es que ésta sea de una vez por todas ágil y eficaz, y eso no se va a conseguir con mayor transparencia sino con una mejor interrelación de los Tribunales con los distintos operadores jurídicos.

Otro de los ejes fundamentales de  vuestro compromiso con la tecnología y la transformación radica en el hecho de que los procuradores sois los precursores de Lexnet. ¿También lo fuisteis de otros sistemas como eJusticia?

Si no estoy equivocado, Lexnet surgió de nuestro colectivo y se gestó inicialmente en el Colegio de Procuradores de Zaragoza, junto al Consejo de Procuradores de España. Lexnet no hubiera sido posible sin los procuradores, como bien reconoce en diversas ocasiones el propio legislador; por ejemplo, en la Exposición de Motivos de la Ley 42/2015. El caso de EJusticia en Cataluña guarda muchas similitudes: el Departament de Justicia no se ha cansado de reconocer que sin la participación de los procuradores no hubiera podido ser desarrollada. Y ya que lo preguntas, te diré que EJusticia es una plataforma mucho más moderna y potente que Lexnet, herramienta que el Ministerio de Justicia debería renovar cuanto antes; para esa labor honestamente creo que nadie les resultará de mejor ayuda que los procuradores.

Lexnet suscita recurrentemente críticas y se le acusa de no representar una verdadera transformación digital…  

No tiene mucho sentido que hablemos de eficiencia digital y de dar por superado el papel cuando en Lexnet, cuando pasas, creo, de 30Mb tienes que presentarlo todo en papel, y por ello por ejemplo cuando vas al Decanato de 1ª Instancia de Madrid ves montañas de papel cuando teóricamente ya estábamos inmersos en la fase de “papel cero”. Eso no tiene sentido hoy en día, por mucho que algunos se empeñen en dar por hecha la “digitalización” de nuestra Justicia.

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