Fernando Llano, Decano Derecho en la US: «La IA jurídica forma parte de los conocimientos específicos necesarios que debe tener hoy un profesional del Derecho»

La próxima semana, del 23 al 27 de octubre, se celebra la Semana de la Inteligencia Artificial en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla. Esta iniciativa cuenta además con la colaboración de otras Facultades y Escuelas Técnicas, como la de Informática, Ingeniería, Ciencias Económicas y Empresariales, Filología. Filosofía y Medicina. Es decir, aunque esté auspiciada desde lo jurídico, quiere proponer un contenido de ponencias muy transversal. Y además, con mucha presencia de destacados actores legaltech y también del tejido empresarial. Nos explica mejor los detalles de este vento el alma mater del Congreso, Fernando Llano, Decano de la Faculta de Derecho.

(Fernando Llano, Decano de la Faculta de Derecho de la Universidad de Sevilla)

Fernando, ¿cómo surge la idea de organizar esta Semana de Inteligencia Artificial en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, y con la colaboración de otras Facultades de esta institución?

Para la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla es un objetivo prioritario la actualización de nuestra oferta docente con materias y títulos que preparen a nuestros estudiantes ante los retos y las oportunidades que la revolución tecnológica y el proceso de digitalización del derecho les abrirá en el mercado de los servicios legales.

La Inteligencia Artificial jurídica forma parte de los conocimientos específicos necesarios que debe tener hoy un profesional del Derecho, por lo que desde las Facultades de Derecho debemos asumir el compromiso de formar a los estudiantes en esta especialidad temática transversal. Precisamente esta transversalidad que, como objeto de estudio, tiene la Inteligencia Artificial (IA), nos exige colaborar con otras disciplinas extrajurídicas que complementan el conocimiento a fondo de esta disciplina: Informática, Ingeniería, Economía y Empresa, Medicina, Filosofía y Filología, entre otras. Indudablemente, sin la necesaria integración de estas materias extrajurídicas en el estudio de la IA, nuestra visión e interpretación de la misma sería incompleta o sesgada.

Precisamente por las razones anteriormente expuestas, la Semana de la IA tiene una clara vocación interdisciplinar, pero también se proyecta al mundo de la empresa y a la administración. Precisamente, a partir de la intersección de estos tres ámbitos: universidad, empresa y administración, se ha hecho el diseño de las 16 mesas redondas de temática transversal en las que se articulan estas jornadas. 

¿Por qué crees que la ciudad de Sevilla y su universidad es un sitio adecuado para alojar este tipo de evento?

Actualmente Sevilla es una de las ciudades españolas más dinámicas en el impulso de la investigación, el desarrollo y la innovación en el sector de la IA. Se da la circunstancia de que la capital andaluza es la sede del Centro Europeo de Transparencia Algorítmica (JRC), de algunas de las empresas tecnológicas más importantes en diseño y desarrollo de software de Andalucía (aquí ha sido fundamental el apoyo de la Cámara de Comercio y de grandes compañías tecnológicas como Soltel), así como de las principales administraciones públicas andaluzas (entre las que destaca la Agencia Digital Andaluza). A esta circunstancia se une el hecho de que la Universidad de Sevilla ha hecho una gran apuesta por atraer investigadores en IA de primer nivel a través de iniciativas como la Cátedra Google-ENIA. Todos estos factores ponen a nuestra ciudad en una posición aventajada para favorecer la investigación a nivel científico-tecnológico, la garantía de una administración digital transparente y la iniciativa empresarial en materia de IA.

Hay en principio dos aspectos que definen esta Semana. El primero, su carácter transversal, como ya has comentado. Muy centrado en regulación, derechos fundamentales, etc., pero también protagonismo de sectores como la empresa, salud, humanidades…

Efectivamente. En la Semana de la IA la teoría y la práctica van de la mano. En consonancia con la estrategia europea del buen uso de la IA, es preciso, de un lado, establecer muy bien los límites jurídicos en los que deben operar las compañías tecnológicas, porque son ellas las que gestionan datos personales que no les pertenecen. Según la filosofía antropodatista (concepto acuñado por Luis Miguel Cordero Palomo) que inspira el modelo de la UE que nos regula sitúa el antropocentrismo en el universo digital, por lo que el dato pertenece a las personas. A diferencia del modelo europeo, en el modelo chino el dato es del Estado, mientras que en el modelo norteamericano el dato es de la empresa.

Pero efectivamente, no basta con regular el espacio europeo de la IA. Es preciso recabar la implicación y el compromiso de los Estados de Derecho que conforman la UE en general, y de la ciudadanía, en particular.

Esta apelación al sentido de responsabilidad cívica en la defensa de los derechos y las libertades frente a la mala praxis de algunas empresas tecnológicas conlleva también, inevitablemente, unas obligaciones ético-jurídicas no solo para las instituciones públicas y privadas, sino también para nosotros, los ciudadanos.

Para que este desiderátum se materialice, es preciso que se lleve a cabo, en un proceso de educación y formación tecnológica (una alfabetización de la ciudadanía en IA) en todos los ciclos de la enseñanza, incluyendo la educación superior universitaria. Para conseguir este propósito resulta fundamental la cooperación de sectores aparentemente tan diferentes, e incluso tan distantes prima facie, como la empresa, la salud, las humanidades o el derecho. Pues bien, como podrá comprobar todo aquél que asista a la Semana de la IA, en la composición de las diversas mesas redondas que se sucederán desde el 23-27 octubre, prima la pluralidad y la complementariedad de las especialidades de los ponentes.

En definitiva, la suma de las diferentes perspectivas desde las que puede observarse la IA, por decirlo en clave orteguiana, y no una visión unidimensional o sesgada de la misma, nos permitirá comprender mejor la dimensión real de la IA

El segundo aspecto a subrayar es el foco que habéis puesto en la empresa. Si vemos los patrocinadores confirman esta impresión: Soltel, IBM y Cámara de Comercio de Sevilla, entre otros.

Entendemos que la universidad debe abrirse a la colaboración con el mundo de la empresa, especialmente en iniciativas como esta. Pretendemos impulsar una oferta de grados y posgrados en IA legal, y es evidente que su aplicación práctica no puede concebirse sin el concurso necesario del las compañías tecnológicas y las principales asociaciones de emprendedores que tienen su sede en la ciudad de Sevilla, como la Cámara de Comercio, Soltel o la Cátedra IBM.

Son 16 mesas y dos conferencias, ¿qué criterio empleasteis para elegir los temas a abordar?

Como he señalado antes, teníamos claro que la Semana de la IA debía tener un perfil interdisciplinar. Por otro lado, queríamos que en ella se tratasen las cuestiones y problemas más acuciantes que requieren una solución más urgente: la ética de la IA, la regulación de la IA, la transparencia y la confiabilidad de la Administración y la empresa, la deontología profesional en ámbitos especialmente sensible, como la sanidad o la seguridad…

Pero también consideramos necesario que, antes de abordar todas estas cuestiones relevantes (aunque queden fuera otras por falta de tiempo y espacio material para abordarlas todas), debíamos ofrecer al público unas mínimas nociones de lo que es la IA y la robótica, sobre todo para que podamos hablar con propiedad, cada uno desde su especialidad, en torno a un tema como el de la IA, la robótica y las tecnologías conexas. A este fin se dirigen, precisamente, las dos mesas introductorias a la IA y la robótica del lunes 23 de octubre por la tarde.

No hay que soslayar el hecho de que, para algunos, la IA es solamente un tema moda pasajera sobre el que cualquiera puede opinar, incluso sentando cátedra, y que para otros, basta escribir un artículo o colaborar en un libro para considerarse un especialista en esta materia. En mi opinión, tanto por sentido del rigor (e incluso de la humildad) deberíamos llegar a la conclusión de que estamos ante un fenómeno que interpela a la sociedad contemporánea (el tema de nuestro tiempo, como diría Ortega), y que marcará el futuro de la vida humana, por lo que no es una cuestión baladí, sino un tema que requiere mucho estudio, reflexión y un trabajo constante de actualización para poder hablar con propiedad.

Tratáis mucho el tema de la regulación, transparencias y derechos fundamentales de la IA. Europa se encuentra en medio de dos mundos que parecen ir por libre. ¿Cuál es o debe ser el rol de Europa?

Como cuna de los derechos y libertades fundamentales, a Europa le corresponde el rol de garantizar el buen uso de la IA, de manera que el desarrollo de las tecnologías emergentes o de frontera no sea a costa de sacrificar los valores superiores y los principios inspiradores del Estado de Derecho, como la libertad. La igualdad. La justicia, la dignidad, o la privacidad o intimidad de los ciudadanos. El modelo europeo de gestión de datos es una alternativa frente al sistema autocrático chino (que controla toda la actividad económica y de gestión de datos), y el ultraliberal norteamericano (en el que las propias empresas son quienes se autorregulan). En el modelo europeo se busca un encaje ético-jurídico de la IA a través de la colaboración entre las compañías tecnológicas con la Administración pública (garante de los principios de legalidad y transparencia) en la erradicación de sesgos algorítmicos que generen situaciones de desigualdad y/o discriminación entre los individuos.

De hecho, habéis invitado a un ponente de lujo, Ibán García del Blanco, Eurodiputado y Ponente de la Ley de IA de la Unión Europea. ¿Qué podemos esperar de esa normativa tan esperada?

La Ley de IA, de la que Ibán García del Blanco es uno de sus principales ponentes, entrará en vigor próximamente. Esta ley, que sirve de referencia a otros países democráticos extracomunitarios, supone un marco de garantía de los derechos y libertades ante el mal uso de la IA y el abuso de poder por parte de quienes pretenden gestionar irresponsablemente los datos personales de los usuarios de internet sin rendición de cuentas, y sin otra justificación que la de buscar su propio beneficio, por muy espurios que sean sus intereses. Por ende, debemos aspirar a mejorar la calidad de nuestro sistema democrático, y en este sentido, las tecnologías emergentes o de frontera pueden servirnos de gran ayuda, pero si dejamos que éstas se desarrollen sin control o supervisión humana, entonces pueden volverse en nuestra contra y acabar menoscabando nuestras libertades y derechos fundamentales, además de poner en riesgo la propia supervivencia de la democracia.

Hablemos de cosas que nos gustan mucho del programa de la Semana. Para empezar, nos alegra mucho que hayáis invitado a profesionales de otras universidades como ICADE y Universitat de València, representadas, respectivamente, por Abel Veiga y Rafael Marimón, que están impulsando iniciativas muy valiosas como el Observatorio Legaltech Garrigues ICADE o la Cátedra Legaltech e Inteligencia Artificial Minsait – UV.

Tanto los profesores Abel Veiga, como Rafael Marimón, son referentes de la aplicación en el mercado de los servicios legales del modelo de IA ético-jurídico respetuoso con el marco regulatorio europeo de la IA. Creo que sus ponencias pueden proporcionarnos una información de gran interés y muy actualizada sobre la praxis forense en el ámbito del derecho digital español.

Sigamos avanzando por territorio universitario. ¿Crees que los alumnos de Grado de Derecho deben empezar a adquirir conocimientos alrededor de la IA, tecnología legal y otras competencias digitales?

Por supuesto. Tanto la formación de los estudiantes de Derecho en IA legal, como la adquisición de competencias tecnológicas resultan fundamentales para que éstos no pierdan competitividad y puedan operar como futuros profesionales en el escenario del Derecho digital y la justicia predictiva procedente de los sistemas expertos de IA. En este nuevo escenario característico de la smart justice, los futuros operarios del derecho se van a encontrar presumiblemente ante una casuística nueva, hard cases propios de una sociedad tecnológica en la que las esquemas clásicos del razonamiento jurídico empiezan a perder terreno ante la inmediatez y la cada vez mayor precisión de las soluciones automatizadas y los juicios algorítmicos que nos ofrece la IA. El aprendizaje de los conceptos y categorías jurídicas clásicos del derecho no excluye la adaptación del mismo al cambio de paradigma tecnológico que, como en otros ámbitos profesionales y áreas de conocimiento, también afecta al derecho y la justicia.

Otra cosa que nos parece plausible es la presencia de players relevantes del ecosistema legaltech. Por ejemplo, vemos como vicedirector del Congreso a Carlos Ibáñez, CEO de Aidea Legal. Participan dos reconocidos profesionales como Moisés Barrio, y también Ana Vives, de Tirant lo Blanch. Su visión y experiencia en el mercado de servicios legales sin duda aportará mucho a los asistentes.

La presencia de estas figuras tan relevantes del mundo empresarial y del mercado de los servicios legales en el ecosistema del legaltech nos da la oportunidad de conocer cómo se aplica la IA en el marco legal-empresarial de uno de los sectores más dinámicos e innovadores de nuestra economía. Se trata de profesionales de prestigio que, además, tienen una loable vocación por la transferencia de resultados y de conocimientos a la sociedad. Para ellos, la Semana de la IA es una oportunidad excelente para enseñarnos cómo está aplicándose la IA en la transformación digital del mundo de la empresa y el derecho.   

También hay que recomendar la mesa en la que participa Idoia Salazar, Presidenta de OdiseIA, en una mesa que comparte contigo mismo y con filólogos y lingüistas. Esta sesión promete.

Es la mesa de quienes defendemos la centralidad de la Ética de la IA y defendemos el modelo del humanismo tecnológico. Apostar por el avance científico-tecnológico no es incompatible con la conservación del legado humanista e ilustrado que consagra la dignidad humana como un valor supremo que hace del ser humano un fin en sí mismo. Precisamente, quienes participamos en esta mesa somos humanistas que trabajamos en el ámbito del mundo de la empresa, de la Filología, la Filosofía y del Derecho. Nosotros no somos, como diría Umberto Eco, “apocalípticos” respecto al avance científico-tecnológico, pero tampoco “integrados” ni “beatos” del cientificismo, hasta el punto de llegar a presumir que todo lo que proceda del universo de las nuevas tecnologías tenga indefectiblemente que ser bueno para los hombres.

También hablaréis del metaverso. ¿Crees que su hype está a la baja o quizás haya sido solapado por el de la IA generativa?

El mundo de la IA está en permanente mutación y muchos de sus modelos y aplicaciones quedan pronto obsoletas y superadas por otras aplicaciones más avanzadas que terminan fagocitando a los modelos anteriores. Este es el caso de la IA generativa que ha experimentado un salto cualitativo y cuantitativo impresionante a partir de modelos de lenguaje como Bard o Chat GPT-4.

Y para terminar, vemos una mesa sobre el futuro del trabajo en la era de la IA. En ella intervienen profesionales de perfil muy diverso. No podíais dejar en el tintero un aspecto tan importante como este, Fernando.

Sin duda alguna. Como han advertido Richard y Daniel Susskind, el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la introducción de la IA en el ámbito de la praxis jurídica ha acompañado al proceso de globalización del mercado de trabajo. Según estos autores, a medio plazo casi todas las profesiones (por no decir todas) se verán sometidas a un proceso de robotización y mecanización que las hará cambiar o desaparecer. A los humanos solo se les reservará -según estos autores- el ejercicio de profesiones artísticas, creativas y/o que requieran unas condiciones empáticas y emocionales que las máquinas no poseen. Por otro lado, otras profesiones que hoy ni siquiera intuimos aparecerán en el horizonte profesional de los futuros profesionales humanos. Reflexionar sobre el presente y el futuro de las profesiones resulta por tanto fundamental, y para ello hemos organizado la decimocuarta mesa redonda, en el que expertos en Derecho del Trabajo, Pedagogía, Humanidades, y Ciencias Tecnológicas y de la Computación nos explicarán las claves principales para comprender las consecuencias de este proceso de metamorfosis que está experimentando el mundo de las profesiones.

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