Belén Arribas nos habla del X Congreso ENATIC: «La Mesa Legaltech será muy representativa de la diversidad del sector»

Belén Arribas es abogada y Vicepresidenta de ENATIC , asociación de la abogacía digital que el próximo día 24 de noviembre organiza su X Congreso Internacional de Derecho Digital, una de las eventos más prestigiosos y recomendables del sector legal. También es responsable del Área de Emprendimiento en el colectivo Women in a Legal World. Pero espera, porque esto no acaba aquí. Es Presidenta de IFCLA (International Federation of Computer Law Associations) y también la primera abogada española nombrada miembro de la Junta de la International Technology Law Association. Y a esta madre de dos gemelas, amante del cine francés, todavía le queda tiempo para viajar por todo el mundo y leer con avidez libros sobre humanismo tecnológico. Nos recomienda el ensayo Sapiens, del israelí Yuval Harari. Asombroso.

Belén, qué poco os queda para vuestro 10º Congreso ENATIC

Así es. Lo celebraremos el próximo día 24 en el Auditorio SEDIA, la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, lo que nos parece muy relevante. De hecho, Carme Artigas, Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, lo clausurará. En esta ocasión concentramos el Congreso en un solo día. Abordaremos temas como ética y deontología digital, propiedad intelectual, metaverso, gestión de riesgos legales, Mercado Digital Europeo y Derechos Digitales, ciberseguridad, transformación digital, IA y compliance digital, tecnologías cuánticas, privacidad… Te interesará saber que la mesa sobre legaltech, que moderaré, queremos que sea lo más representativa posible de la diversidad del sector, por lo que ella intervendrán Jordi Estalella, Socio consultor LOIS (Legal Operations Institute Studies); Ferran Sala, director general de vLex Europa; y Beatriz Vila, Vicedecana de Derecho en la Universidad Francisco de Vitoria.

En ENATIC tenéis una alianza con el Global Legaltech Hub a la que vemos mucho sentido, pero dinos en qué consiste.

Con esta colaboración queremos poner en común ciertas iniciativas que tenemos ambas entidades con la idea de organizar actividades conjuntas. La primera de ellas será nuestro Congreso, precisamente, ya que el Global Legaltech Hub es entidad colaboradora. Es un acuerdo de intenciones muy amplio para colaborar en diversos ámbitos, que sin duda son muchos.

Esta colaboración tiene mucho sentido, decíamos, aunque una cosa es el derecho tecnológico y otra es la tecnología legal…

No hay que confundir, pero la una no puede ir sin la otra. El propósito de esta alianza es que no podemos darnos la espalda porque además mucho de los actores están en los dos círculos. Por todo ello queremos ampliar e internacionalizar nuestra fuerza, ya que tanto ENATIC como GLTH tenemos una clara vocación internacional. Por nuestra parte, en este sentido, tenemos nuestra alianza con FIADI, LA Federación Iberoamericana de Asociaciones de Derecho e Informática, y con IFCLA, entidad que presido. Estos acuerdos se traducen en webinars, publicaciones y libros, como el que estoy coordinando sobre ciberseguridad junto al Presidente y el Vicepresidente de la FIADI y en el que participarán no sólo expertos europeos y latinoamericanos, sino de los cinco continentes.

Fuiste la Primera abogada española nombrada miembro de la Junta de la International Technology Law Association y además eres responsable del área de emprendimiento en el colectivo Women in a Legal World. Por cierto, cuánto talento atesoráis en WLW…

Women in a Legal Word es una asociación que quiere promocionar el talento femenino en el sector legal y revertir esa foto tan común de las cúpulas tanto de la judicatura como de la administración pública y las grandes firmas en las que todos son hombres, salvo excepciones, por supuesto. Los eventos que hacemos van en esa dirección, y por poner un ejemplo en el área de emprendimiento que lidero estamos gestionando varios proyectos en paralelo. Hay que decir que el poder de convocatoria de nuestra Presidenta y de mis compañeras es espectacular.

Creemos sinceramente que es una iniciativa que no responde a una actitud de postureo sino que ofrece una propuesta de valor muy clara.

Así lo creo y eso intentamos. No queremos únicamente resaltar el talento femenino existente en estos momentos sino también el de las nuevas generaciones. Por eso hemos creado WLW Young para que ellas tengan visibilidad y puedan avanzar en su carrera profesional. Todas estas compañeras jóvenes son muy cracks y tienen unos perfiles profesionales impresionantes. Las personas capacitadas hacen muchas cosas importantes y relevantes para el bien común, no para la propia marca personal. Desde nuestra área de emprendimiento, por poner un ejemplo, vamos a colaborar con las Cámaras de Comercio para proveer de formación a las emprendedoras sobre aquello que impacta sobre su negocio a nivel jurídico: estructura societaria más conveniente, temas impositivos, protección de datos, protección de activos intangibles, comercio electrónico, etc. Y es que la emprendeduría y la innovación están muy ligadas a la tecnología.

La presidenta de la Fundación FIDE, Cristina Jiménez Savurido, me recomendó recientemente un libro, “2030: Viajando hacia el fin del mundo tal y como lo conocemos”. En la primera página de esta obra leemos lo siguiente. Porcentaje de la riqueza mundial en manos de mujeres en 2000: 15%. Porcentaje de la riqueza mundial en manos de mujeres en 2030: 55%. Si Lehman Brothers hubiera sido Lehman Sisters, la crisis financiera se habría evitado. A pie de página vemos que estos porcentajes se han extraído sobre datos de Capgemini y RBC Wealth Management. Poca broma.

Esta frase realmente me parece muy periodística pero las fuentes me parecen muy solventes. Habitualmente se predica en los ambientes de talento femenino que la gestión de las empresas por parte de las mujeres suele ser más sostenible, más inclusiva, más reflexiva, menos impetuosa. Lo que sí tengo claro es que la economía mundial no puede prescindir del 50% del talento. No se trata de competir ni de sacar a los hombres de las esferas donde estaban sino de contribuir cada cual en la medida de su diferente talento y habilidades. No soy muy partidaria de las cuotas pero creo que me han convencido de que pueden ser muy útiles, al menos en momentos iniciales. Estoy totalmente a favor del talento, pero también de incentivos para visibilizar a la mujer. Ya no es aceptable hoy, ni siquiera desde la perspectiva del negocio, una mesa de socios formada únicamente por hombres. Y preocupantemente en el ámbito de las startups y de la innovación eso sigue siendo así: a nivel de CEO o founders, la mayoría son hombres. Ahí tenemos también un tema pendiente de incentivar a las mujeres.

Te pongo un ejemplo. Formé parte de la candidatura a una Sección en unas elecciones en Colegio de Abogados. Era la única mujer, y en las fotos aparecía como la famosa foto del Consejo Europeo. Eso fue así cuatro años. En las siguientes elecciones, encabecé una candidatura plural apoyada en un cambio en el Reglamento. Los clientes ya no ven normal, no ven natural, esas fotos de tantos hombres con una mujer, y como argumento comercial ya se empieza a entender incluso en los despachos más tradicionales. Ya se crean comités de talento femenino y comités de inclusión: de hecho, estuve en su día en el primer comité de talento femenino en Andersen, firma en la que fui socia. Allí pude ver que transversalmente las preocupaciones y las tendencias eran las mismas en todas las partes del mundo.

Estaba pensando en un vídeo que grabamos con la juez Natalia Velilla, en el que comentamos la típica foto de la apertura del año judicial en la que aparecen sólo hombres. Natalia atribuí ese hecho a factores como el sistema de elección, por ejemplo, pero también ponía el foco en la falta de postulación de mucha mujeres, un poco eso que se llama síndrome del impostor.

Estoy de acuerdo. Las razones para este fenómeno son multifactoriales, pero la falta de postulación de la mujer es un factor importante, y el síndrome de la impostora cuenta mucho, aunque también creo que es un sentimiento más humano que propiamente femenino. Pero la falta de postulación, la falta de role model, ver a tus pares en ese tipo de posiciones también influye mucho. El menor número de mujeres en carreras tecnológicas es exactamente por lo mismo: salvo contadas excepciones, no hay mujeres líderes en estos roles. Estas mujeres no aparecen, no han sido incluidas, en los libros de texto de nuestros hijos. Es un sumario de razones que entre todos tenemos que revertir.

Hablemos de tu faceta como docente, Belén. Eres Profesora del Master en Derecho Digital y Sociedad de la Información en la UB, y también en el Máster Derecho en Entornos Digitales en el ICAB. ¿Cómo ves a la generación a la generación Z legal, a la abogacía joven en general, cómo absorben esas materias que impartes?

Los veo con muchas ganas de participar y de tener una carrera fructífera y que les llene. Ellos ven una utilidad clara en estas materias, al contrario que nosotros cuando las estudiamos, que entonces teníamos un carácter más visionario. Tienen la ventaja de tener a su alcance esa experiencia, incluso ese acervo legislativo, que hace veinte años estaba por construir También los veo preocupados, cuando hablamos de la transformación digital, por el avance de las legaltech y cómo la tecnología va a sustituir buena parte de las tareas que ellos llevan a cabo en los despachos donde trabajan. Mi perspectiva es que también se abren muchas oportunidades para realizar un trabajo de mayor valor añadido. También les preocupa la posibilidad de que muchos de ellos acaben trabajando a través de plataformas, la más que posible uberización de buena parte de la abogacía, no tener en su mano la libertad e independencia en el ejercicio de la abogacía.

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